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Fuente: Semana Económica
03/10/2017
2018: El año del Cumplimiento

Los recientes escándalos de corrupción en el sector público y privado en Perú, han generado una nueva normativa de compliance que marca un objetivo para las empresas el próximo año: la prevención de actos de corrupción a través del control interno y cumplimiento. A partir de enero del 2018, entrará en vigencia el decreto legislativo (DL) 1352 que exime a las empresas de responsabilidad si es que, antes de la ocurrencia de un acto de corrupción, habían implementado un programa de cumplimiento.

Por su parte Indecopi también está impulsando implementación de medidas de compliance entre las empresas. La entidad ha fortalecido la Secretaría Técnica de la Comisión de Libre Competencia para desarticular más carteles, concertación de precios, inspecciones intempestivas etc.

Pero las sentencias de Indecopi no solo incluyen multas sino que les exige a las empresas tener un programa de Compliance que evite que estas situaciones vuelvan a ocurrir, es decir promueven el autocontrol, contratación de asesorías especializadas y capacitación en libre competencia.

Es innegable que la implementación de este programa traerá consigo una carga operativa y financiera para las empresas, pero el estado ha decidido apostar por una legislación que traslada parte de su deber de perseguir el delito en las empresas, pues son ellas mismas las que deberán controlarse. Es así como se maneja en muchos países donde una cultura de cumplimiento está bien desarrollada. La norma, no exonera a las pequeñas y medianas empresas, por tanto ellas también deberán alinearse e implantar la estructura que sea necesaria.

Para Guillermo Astudillo, asociado de Payet, Rey, Cauvi, Pérez abogados, hay un factor que impulsará a las empresas medianas y pequeñas a adecuarse: “la tendencia actual es que ninguna empresa contratará en el futuro con ninguna otra que no pueda acreditar que cuenta con, al menos, un código de conducta o un sistema para prevenir prácticas de corrupción”, indica.